1 de octubre de 2026

Alfredo Rozalén aborda las claves de la nueva ISO 10012:2026 ante la industria nacional de defensa

La nueva norma refuerza la gestión de las mediciones como elemento estratégico para garantizar la fiabilidad de los procesos, reducir riesgos y mejorar la competitividad de las empresas industriales

La nueva ISO 10012:2026 y su impacto en la gestión de las mediciones han centrado la intervención de Alfredo Rozalén, miembro de la Comisión de Industria de Defensa y Aeronáutica de Madrid y vocal del Comité AEC Industrias y Servicios para la Defensa, en el 6º Encuentro de la Industria Nacional del Sector de Defensa, celebrado el 29 de septiembre en Madrid.

Organizado por la Asociación Española para la Calidad (AEC), el encuentro ha reunido a representantes de la Administración, empresas y expertos para abordar algunos de los principales retos de una industria estratégica, entre ellos la calidad, la certificación, la resiliencia de la cadena de suministro, la transformación tecnológica y las nuevas exigencias normativas.

En este contexto, Rozalén ha presentado los “Aspectos relevantes de la nueva edición ISO 10012:2026”, poniendo el foco en una cuestión especialmente relevante para las empresas industriales: la necesidad de disponer de mediciones fiables para tomar decisiones técnicas y empresariales con garantías.

La nueva edición de la norma, publicada en febrero de 2026, supone una profunda reestructuración respecto a la versión de 2003 y adapta el Sistema de Gestión de las Mediciones (SGM) a la estructura armonizada común de las normas ISO de sistemas de gestión. Este enfoque facilita su integración con otros estándares implantados en las empresas, como ISO 9001 o ISO 14001.

De la calibración a una gestión estratégica de las mediciones

Uno de los principales mensajes trasladados durante la jornada ha sido el papel que la metrología puede desempeñar más allá del tradicional control de los equipos de medición. La nueva ISO 10012 plantea las mediciones como un elemento integrado en la gestión de los procesos y vinculado directamente con la productividad, el control de costes, la gestión del riesgo y la competitividad.

Para las empresas del metal que forman parte de cadenas de suministro industriales, de defensa o aeronáuticas, este planteamiento adquiere especial relevancia. La precisión de una medición, la trazabilidad de los resultados o una correcta evaluación de la incertidumbre pueden condicionar tanto la calidad del producto como la capacidad de cumplir requisitos técnicos cada vez más exigentes.

Durante su intervención, Alfredo Rozalén ha abordado aspectos como los requisitos metrológicos de los procesos, la incertidumbre de medición, la trazabilidad, la confirmación metrológica, el diseño y control de los procesos de medición y la gestión del riesgo asociado a las decisiones basadas en mediciones.

La norma incorpora además un enfoque basado en el ciclo de mejora continua PHVA (Planificar-Hacer-Verificar-Actuar), que permite estructurar el sistema de gestión de las mediciones e integrarlo en la estrategia global de la organización.

Calidad y competitividad para la industria madrileña

La participación de Rozalén en este encuentro ha permitido trasladar al ámbito de la industria de defensa una visión directamente aplicable a numerosas empresas del ecosistema industrial madrileño, especialmente aquellas que aspiran a incorporarse o consolidarse en cadenas de suministro de alto valor añadido.

El 6º Encuentro de la Industria Nacional del Sector de Defensa ha abordado también las experiencias prácticas en auditorías PECAL, uno de los elementos fundamentales del aseguramiento de la calidad en el sector de defensa, además de los retos asociados a la transformación tecnológica y la cadena de suministro.

Para las empresas industriales, conocer y anticiparse a estos cambios normativos supone una oportunidad para reforzar sus sistemas de gestión, mejorar la fiabilidad de sus procesos y responder con mayores garantías a las exigencias de clientes y grandes contratistas.

La intervención de Alfredo Rozalén ha puesto así sobre la mesa una idea clave: en una industria donde la precisión es crítica, medir correctamente no es solo una cuestión de calidad, sino también de productividad, competitividad y acceso a nuevos mercados.