2 de noviembre de 2022

Industrias Balmes celebra sus 100 años

La empresa madrileña Industrias Balmes cumple un siglo de vida, una edad simbólica reservada para muy pocas empresas en España. De hecho, tan solo el 1,2% de las sociedades del país nacieron antes de 1975, según un estudio realizado por Informa D&B, y la antigüedad media de la empresa familiar en España se sitúa en 47 años, tal y como recoge el observatorio 2021 publicado por el Instituto de Empresa Familiar (IEF).

Para celebrarlo, el viernes, 28 de octubre, Industrias Balmes ha celebrado en sus instalaciones de Cubas de la Sagra un acto conmemorativo con presencia de trabajadores y extrabajadores, así como de representantes de ámbito institucional y empresarial. Entre ellos, Javier Fernández- Lasquetty y Blanc, Consejero de Hacienda de la Comunidad de Madrid; Antonio Martinez Barrigüete, Concejal de Industria, Empresa, Comercio, Formación y Empleo de Cubas de la Sagra; Marta Beltrán, Directora General de la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM); José María Roncero Gómez de Bonilla, Secretario General de la Asociación de Empresas del Comercio e Industria del Metal de Madrid (AECIM);  Soledad Dávila, Responsable de Relaciones Externas y Promoción asociativa de AECIM; y Concha Guerra, Directora General de Netmentora Madrid.  Como ha resaltado Marola Balmes, CEO de la entidad, “es un honor contar con el reconocimiento institucional y empresarial por nuestros años de trabajo, en los que hemos sobrevivido a guerras, crisis y cambios de actividad, sabiendo adaptarnos a las nuevas necesidades de los clientes y el mercado”.

En su intervención, Lasquetty ha puesto en valor el esfuerzo de la compañía “por superar los obstáculos de un mercado cada vez más exigente y competitivo adaptándose durante 100 años a multitud de cambios”, y ha deseado “un futuro lleno de muchos más éxitos de los que también se beneficiarán todos los madrileños”.

El acto ha sido sobre todo un homenaje a las diferentes generaciones de trabajadores que, con su implicación, esfuerzo y profesionalidad, han hecho posible que Industrias Balmes haya superado los obstáculos y crisis que han ido surgiendo a lo largo de estos 100 años, convirtiéndose en una empresa moderna e innovadora, capaz de dar respuesta a las necesidades cambiantes del mercado. “Somos muy conscientes de que nuestro capital humano es nuestro principal valor y sin ellos no hubiéramos podido llegar hasta aquí. Por eso hemos querido aprovechar la celebración de este 100 aniversario para rendirles un merecido reconocimiento y agradecerles todo lo que han hecho por Industrias Balmes. Ellos son los auténticos protagonistas”.

Industrias Balmes está dirigida actualmente por la cuarta generación de la familia Balmes. Según datos del IEF, un 45,7% de las compañías sobrevive a la primera generación, un 44,2% llega a la segunda y solo un 2,6% prolonga su actividad hasta la cuarta. Desde hace 20 años, Industrias Balmes está dirigida por Marola Balmes, bisnieta del fundador, asesora estratégica y financiera de empresas del sector industrial y presidenta de la asociación empresarial declarada de utilidad pública, Netmentora Madrid.

La empresa fue fundada en 1922 en Madrid ligada al sector de la iluminación, una apuesta visionaria al tratarse de una época previa al uso de la electricidad. La actividad de la empresa comenzó centrada en la fabricación de lámparas, cocinas y otros elementos relacionados con el sector del alumbrado, cocción y calefacción por gasolina.

La dirección de la empresa fue pasando de generación en generación, sorteando la guerra civil española, crisis y cambios de necesidades en los mercados y clientes. Con los años, su especialización fue derivando hacia la fabricación de elementos y equipos en chapa metálica de precisión para diferentes sectores, como la aeronáutica, la industria naval, defensa, electrónica y telecomunicaciones o electromedicina.

La apuesta por la digitalización y maquinaria de última tecnología ha sido una de las claves del posicionamiento líder actual. Así, tras superar cambios de modelo y actividad, guerras y crisis, en 1973 incorporaron a su maquinaria la primera punzonadora Trumpf que se instala en Madrid. La apuesta por la digitalización continuó años después con el desarrollo de su primer ERP a principios de los años 90. Le siguieron después certificaciones y homologaciones internacionales y la capacidad para diseñar y fabricar elementos metálicos para sectores muy diversos y exigentes garantizando la absoluta trazabilidad de las piezas y procesos.

Actualmente, Industrias Balmes se encuentra inmersa en un proceso de diversificación con el objetivo de impulsar una empresa más global, manteniendo su flexibilidad y adaptación a las necesidades de sus clientes y nuevas realidades del mercado.